{"id":1929,"date":"2023-10-10T16:19:43","date_gmt":"2023-10-10T14:19:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iescristobaldemonroy.es\/periodico\/?p=1929"},"modified":"2023-10-23T12:59:16","modified_gmt":"2023-10-23T10:59:16","slug":"dia-internacional-de-las-bibliotecas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iescristobaldemonroy.es\/periodico\/dia-internacional-de-las-bibliotecas\/","title":{"rendered":"\u00a0D\u00cdA INTERNACIONAL DE LAS BIBLIOTECAS\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Desde el a\u00f1o 1997 cada <\/em><strong><em>24 de octubre<\/em><\/strong><em> se celebra en varios pa\u00edses el D\u00eda Internacional de las Bibliotecas, con la intenci\u00f3n de resaltar la importancia de este tipo de edificaciones para la historia humana como resguardo de su cultura.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La iniciativa naci\u00f3 para visualizar la biblioteca como lugar de encuentro de los lectores de todas las edades con los escritos de todas las \u00e9pocas. Las bibliotecas fomentan la convivencia humana, como centros socializadores e integradores donde los libros est\u00e1n al alcance de todos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Bibliotecas p\u00fablicas, privadas, universitarias, especializadas, escolares, nacionales, m\u00f3viles\u2026 Todas ellas albergan grandes tesoros, y destruirlas o no protegerlas, que viene a ser lo mismo, es un memoricidio a peque\u00f1a o gran escala.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Y una de las mejores maneras de protegerlas es darlas a conocer, abrir sus puertas, mostrar sus rincones m\u00e1s escondidos, extraer sus documentos de los fr\u00edos estantes y ponerlos en manos de los lectores. Y, sobre todo, hablar y hacer que se hable de ellas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las Bibliotecas tienen un valor especial para cada uno de nosotros, forman parte de nuestra historia vital. Un bonito ejemplo es este Preg\u00f3n que Irene S\u00e1nchez Carri\u00f3n ley\u00f3 en octubre de 2018, en una Biblbioteca de C\u00e1ceres:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>AQUELLA BIBLIOTECA ESTABA ALL\u00cd<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Crec\u00ed sin bibliotecas. No las hab\u00eda en casi ning\u00fan pueblo de Espa\u00f1a. As\u00ed que mi infancia transcurri\u00f3 con pocos libros y muchas ganas de leer No me quejo, ya que me da la impresi\u00f3n de que la carencia aliment\u00f3 el deseo. En casa ten\u00edamos una peque\u00f1a estanter\u00eda de madera en la que cab\u00edan todas las obras que pose\u00edamos. Tampoco me quejo, ya que la escasez condujo a la relectura de los textos hasta exprimir cada detalle. Si leer es importante releer es fundamental para fijarse en las argucias que utilizan los autores. En el colegio de EGB leer ficci\u00f3n constitu\u00eda una recompensa. Agradezco a mis maestras que tuvieran el acierto de premiar nuestra diligencia en el estudio o el buen comportamiento con un rato de lectura. Los cuentos estaban custodiados bajo llave en una vitrina. Pod\u00edamos verlos a trav\u00e9s del cristal, pero no pod\u00edamos tocarlos. Algunos d\u00edas la maestra abr\u00eda la vitrina y colocaba los codiciados vol\u00famenes sobre su mesa. Obten\u00edamos el permiso para coger un ejemplar solo si hab\u00edamos acabado las tareas y el comportamiento hab\u00eda sido el adecuado. Nunca, ni siquiera ahora, me ha abandonado esta visi\u00f3n de la lectura como premio que me aguarda al final de la jornada. La primera vez que entr\u00e9 en una biblioteca p\u00fablica fue en la ciudad de C\u00e1ceres, cuando era adolescente. No s\u00e9 por qu\u00e9 fui, pero s\u00ed recuerdo el impacto que me produjo el lugar. Mis ojos no pod\u00edan creer lo que ve\u00edan. Los libros no estaban bajo llave, sino en estanter\u00edas abiertas, a disposici\u00f3n de los usuarios. Pod\u00edan cogerse con total libertad y de manera gratuita. Estaba permitido recorrer los pasillos situados entre las baldas y acariciar los lomos suaves de las distintas encuadernaciones. En el mostrador me explicaron que, adem\u00e1s, con un carnet gratuito, pod\u00eda llevarme algunos ejemplares, tenerlos unos d\u00edas y despu\u00e9s devolverlos. Para m\u00ed, aquello era un milagro. Como ya le hab\u00eda sucedido antes a Jorge Luis Borges, aquel lugar reci\u00e9n descubierto me pareci\u00f3 el para\u00edso. O dicho de otro modo si el para\u00edso exist\u00eda, ten\u00eda que parecerse mucho a una biblioteca. En medio del silencio me invadi\u00f3 una sensaci\u00f3n de libertad absoluta. Yo decid\u00eda por primera vez qu\u00e9 y cu\u00e1nto le\u00eda, as\u00ed que convert\u00ed muchas tardes y algunas ma\u00f1anas de fin de semana en un fest\u00edn de libros. Resultaba un placer pasear por el pasillo de la \u201cP\u201d dedicado a la poes\u00eda, coger ejemplares al azar y pasar el tiempo leyendo poemas de todos los estilos y apuntando los versos que me parec\u00edan m\u00e1s hermosos o que ten\u00edan algo que decirme. Me maravillaba c\u00f3mo aquellos autores compon\u00edan textos con im\u00e1genes deslumbrantes y con una musicalidad que yo era capaz de escuchar en el fondo de mi mente, muchas veces de pie, junto a una estanter\u00eda. Desde entonces nunca he dejado de acudir a las bibliotecas. Las salas de lectura me han acogido en los a\u00f1os de estudiante, los fondos de documentaci\u00f3n han facilitado mis investigaciones y la zona infantil ha recibido a mis hijos con juegos y cuentos bellamente ilustrados, a los que tambi\u00e9n ellos pod\u00edan acceder con total libertad. La primera vez que entr\u00e9 con mis hijos en la biblioteca p\u00fablica de Badajoz sent\u00ed que la historia comenzaba, esta vez s\u00ed, por el principio.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Las cosas m\u00e1s simples son muchas veces las m\u00e1s maravillosas, pero suelen pasar desapercibidas precisamente porque nos acostumbramos a poseerlas. Las bibliotecas son un impulso inesperado de la humanidad que ha recorrido los siglos hasta llegar a nosotros. Alguien, en alg\u00fan momento, en alg\u00fan lugar, tuvo la feliz idea de recopilar libros, que entonces eran un art\u00edculo de lujo, y de habilitar espacios al servicio de lectores interesados que no dispon\u00edan de fondos en su propia casa. Esta Iniciativa, que ahora nos puede parecer simple, revolucion\u00f3 el mundo porque permiti\u00f3 a muchas personas el acceso a la informaci\u00f3n y a la cultura. Hay quienes siempre temen el futuro y lanzan ideas apocal\u00edpticas acerca de las amenazas que se ciernen sobre estos espacios p\u00fablicos. Creo que nada hemos de temer, porque las buenas ideas, y las bibliotecas lo son, perduraran a lo largo de los siglos, mientras el ser humano desee compartir el conocimiento. Charles Bukowski, un autor maldito e iconoclasta como pocos, confiesa en un poema que la biblioteca de su ciudad fue su tabla de salvaci\u00f3n: \u201c\u2026aquella biblioteca estaba \/ all\u00ed cuando yo era \/ joven y buscaba \/ algo \/ a lo que aferrarme\u00bb.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Yo tambi\u00e9n siento que las bibliotecas han cambiado el curso de mi existencia. Porque crec\u00ed sin bibliotecas, s\u00e9 bien lo importante que fue tener la suerte de acceder a una en la adolescencia. Pero no me quejo. No disponer de una biblioteca en la infancia me ha hecho ser consciente de su necesidad durante el resto de mi vida.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;           &nbsp;&nbsp;&nbsp;             &nbsp;&nbsp;\u00a1Apreciemos la gran suerte de contar con Bibliotecas!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh5.googleusercontent.com\/DHP1z2yrmyWciyva680KGWPNjWqCCGBuQwuSZxMmvwhwzsgpHUwSqpbtK8jRrS3ajfa91yDBA5PZMMbsL7-pmm0LOtfCx2V_mN_vcP53_u3_LLrfDas2TQBaoVYSn0po0BcN-0G0MmlH0JjacKa3zw\" width=\"431\" height=\"289\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>En 1992 el m\u00fasico Vedran Smailovic toc\u00f3 su violonchelo entre los escombros de la biblioteca de Sarajevo<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde el a\u00f1o 1997 cada 24 de octubre se celebra en varios pa\u00edses el D\u00eda Internacional de las Bibliotecas, con la intenci\u00f3n de resaltar la importancia de este tipo de edificaciones para la historia humana como resguardo de su cultura. 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