La actual guerra de Irán (iniciada el pasado 28 de febrero) ha aumentado la presencia mediática de un término: ”geopolítica”. Todos hablan, hablamos, de geopolítica en la calle, en casa, en los bares, en el trabajo, pero sobre todo, en las redes sociales (hay incontables canales de Youtube que dicen ser de “geopolítica”). Sin embargo, este concepto no es nuevo, ya que nació hace más de un siglo, en el contexto del imperialismo colonialista previo a la primera guerra mundial (un aviso para navegantes)
El término de “geopolítica” lo creó, en 1899, el profesor sueco de Ciencias Políticas Rudolf Kjellen, alumno del Friedrich Ratzel, padre del determinismo geográfico (sobre el cual los nazis argumentaron “científicamente” su teoría del “espacio vital”). La geopolítica la define el periodista Tim Marshall (Prisioneros de la geografía, 20020) como los modos en que las relaciones internacionales se definen por no solo los factores físicos (relieve, hidrografía, clima.) sino también por la demografía, la cultura y el acceso a los recursos naturales. A su vez estos factores se ven mediatizados por la tecnología actual que facilita la superación de las barreras físicas.
Muchos autores, destacando Robert D. Kaplan en su famosa obra La venganza de la geografía, 2012), han rescatado a los autores clásicos de la geopolítica. De esta forma, vuelven a tenerse en cuenta los estudios de H.J.MacKinder (1904) sobre la importancia de Eurasia (“Isla mundial”) como centro de poder mundial; los de Nicholas J. Spykman (1943) sobre el “anillo continental” (“Rhimland”) que rodea el centro de Eurasia (Europa, Norte de África, Oriente Medio, India y China) y los de Alfred T. Mahan (1902) que señalaba la importancia del poderío naval y de la importancia del control de los océanos Índico y Pacífico.

En nuestros días los conflictos de Ucrania y Oriente Medio (Irán, Gaza, Líbano, Yemen, Siria, Golfo Pérsico) parecen dar la razón a estos estudios de principios del siglo XX. Todos ellos se desarrollan en torno al centro de la “Isla mundial” y su “anillo continental”. Esto nos lleva a que en la actualidad el eje del poder mundial está girando hacia el Este, especialmente hacia China (cercana a Rusia e Irán.) En su conjunto Eurasia tiene el 25% de la población mundial (China e India ya superan los mil millones de habitantes), el 70% del PIB y ¾ de los recursos energéticos del planeta. La guerra que vivimos hoy en Irán y en todo el Golfo Pérsico que comenzó con el ataque de EEUU e Israel a la república islámica iraní, abre un panorama de tal gravedad que podría marcar el desarrollo de la historia mundial en toda una generación. La geopolítica es una herramienta que nos puede ser de ayuda en los convulsos tiempos que vivimos y vamos a vivir.


