Durante la pasada semana, el IES Cristóbal de Monroy conmemoró el 25 de noviembre con varias acciones encaminadas a la concienciación de alumnos de diferentes ciclos educativos. El 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, los alumnos de 1º de la ESO llevaron a cabo la tradicional marcha por las calles de Alcalá en la que reivindicaron el fin de la violencia hacia la mujer.
El alumnado de 1º de la ESO, junto a sus tutores, se unió al alumnado del CEIP San Mateo y, juntos, llegaron hasta el Parque Centro de Alcalá, donde se reunieron con los estudiantes de más de una docena de centros de la localidad. Allí, escucharon un manifiesto que abogaba por el fin de violencia machista y, cada centro, realizó su aportación a la acción colectiva.


Este año, la acción contaba con la temática de los superhéroes, bajo el lema “Caminando juntos y juntas somos invencibles”. En este sentido, el alumnado del Monroy ha trabajado el superpoder de la ‘superautoestima’, que ha incorporado a los otros superpoderes que han ido aportando desde los distintos centros educativos.
En paralelo, esta efeméride se ha trabajado en las sesiones de tutorías de todos los niveles educativos, poniendo énfasis en los tipos de violencia existentes y en las nuevas formas de violencia digitales que fomentan las nuevas tecnologías.
Una perfomance contra la violencia
En el marco de la conmemoración de esta efeméride del 25 N, los alumnos de 1º de Bachillerato realizaron en el Salón de Actos del instituto, una actuación con la que reivindicaron el fin de la violencia hacia la mujer. El grupo de alumnas, procedente de 1º de Bachillerato A, B y D, desarrolló una actuación en la que recrearon, de forma teatralizada, la violencia que experimentan las mujeres.
Para realizar la performance, las alumnas han investigado casos reales de mujeres asesinadas este año para darles voz a su trágica historia. Por cada víctima intervenían tres alumnas: una para darle voz y contar su historia, la segunda para representar su cuerpo inerte y la tercera para cuidar del cuerpo, delimitar su silueta y entregarle una rosa negra, haciendo alusión a una vida truncada. De esta manera, se pretende simbolizar un acto de reparación de las muertes violentas.
El objetivo de la performance es que no se pueda volver a representar, pues eso implicaría que hemos conseguido acabar con los feminicidios.


Un concurso para luchar contra la violencia con imágenes.
Durante la semana pasada, también se cerró el concurso de pictogramas contra la violencia machista, creado por la comisión de Coeducación del IES. El certamen, dirigido a alumnos de la ESO, Bachillerato y FP, ha consistido en la realización de un pictograma original y a color que representara gráficamente la lucha contra este tipo de violencia.
El concurso, que ha contado con una nutrida participación de alumnos de la ESO, se ha saldado con dos ganadoras: Alejandra Jiménez Soria, de 1º de ESO – F, y Carmen Lara Santos, de 3º de la ESO – C. Ambas, en sus creaciones, han destacado valores universales de lucha contra esta lacra. Sus diseños se replicarán y se dispondrán en el centro para que puedan identificarse con ellos todo el alumnado del IES.




