El pasado martes 17 de febrero, casi todo el claustro nos reunimos a la hora del recreo en la Sala de Profesores para homenajear a nuestro compañero Hilario. Con motivo de su jubilación, se le obsequió con una gorra, una pluma y roller ball, dos botellas de vino y un libro de firmas. Las compañeras Mª Jesús Herrera, Lola López y Eva Iglesias se encargaron de todo. Además de comprar los regalos, encargaron un desayuno que Vicky, de la cafetería, preparó con esmero. De este modo, todos los asistentes pudimos disfrutar de café, té, leche y una variedad de bizcochos.
Desde el Equipo del Periódico también quisimos hacer nuestro especial tributo a Hilario y sacamos una «edición» especial de nuestra publicación recopilando los proyectos más destacados que HIlario ha llevado a cabo en estos últimos años. Esa misma mañana le entregamos la portada de esta «edición especial» enmarcada.


El texto que encabeza la portada versa lo siguiente: «Y ahora, ¿qué vamos a hacer sin Hilario? De verdad que no sé cómo nos vamos a apañar sin él. Necesitaremos a otra persona que se encargue del plan de evacuación, del censo de alumnado con enfermedades crónicas, de la prevención de riesgos laborales y el uso del desfibrilador, que mire por el mantenimiento y la mejora del edificio, que lleve a cabo no sé cuántos proyectos y, claro, que dé clases, que casi se me olvida. Pues entonces tendrán que venir siete sustitutos para hacer la labor que Hilario, sólo Hilario, es capaz de llevar a cabo. Un verdadero hombre del Renacimiento. Sin él, no existiría este periódico. Es indudable que toda la comunidad del Monroy tiene mucho que agradecer a nuestro compañero y profesor, que hoy se jubila. ¡Gracias, Hilario! Te deseamos todo lo mejor en este nuevo proyecto en el que estás a punto de embarcarte.»


