
A veces, las mejores sorpresas llegan cuando menos se esperan. Durante la jornada finaldel programa Comunica, mientras se presentaban distintas experiencias y buenas prácticas desarrolladas en los centros educativos, llegó un momento inesperado y especialmente emocionante: al mostrar una de las actividades seleccionadas, preguntaron por la coordinadora responsable del proyecto. Era nuestro trabajo.
La propuesta, inspirada en la figura de Agatha Christie, transformó al alumnado en auténticos detectives literarios a través de una experiencia inmersiva llena de misterio, pistas y creatividad. Crucigramas, pruebas de comprensión lectora, resolución de enigmas y la investigación de un supuesto asesinato ficticio de una profesora formaban parte de una actividad diseñada para acercar la lectura de una manera diferente, dinámica y muy visual.
La experiencia fue reconocida durante la jornada como ejemplo de buena práctica e innovación educativa, destacando especialmente la implicación del alumnado, la ambientación creada y la forma en la que la literatura se convirtió en una experiencia
participativa y motivadora.
Un reconocimiento que supone una gran satisfacción y que anima a seguir apostando por metodologías creativas que conviertan el aprendizaje en una aventura.
María Sánchez Beltrán, coordinadora del Programa Comunica.


