En la materia Proyecto Transversal de Educación en Valores de 1º de Bachillerato, hemos trabajado la Paz a través del discurso. Presentamos aquí algunos de ellos, porque siempre es tiempo de reivindicar la Paz, porque la juventud que la defiende siempre tendrá voz en nuestro periódico:
Discuro Día de la Paz, realizado por Laura Vila.
Hoy… hay algo que me preocupa más que la guerra.
Y quizá me preocupa tanto porque, en el fondo, es su origen.
No son las armas.
No son los países.
Somos nosotros.
Siempre lo hemos sido.
Antes de hablar de paz, creo que deberíamos hacernos una pregunta más difícil:
¿qué significa ser humano?
Porque ser humano no es solo existir.
No es respirar.
No es producir.
Es sentir.
Lo que nos hizo humanos fue la capacidad de crear algo de la nada. Con las manos. Con la voz. Con el corazón. Crear arte. Crear belleza. Crear algo que no servía para sobrevivir… pero sí para vivir.
Durante siglos, el mundo fue hostil. Injusto. Violento.
Y aun así, pintamos. Escribimos. Cantamos.
No porque fuera útil, sino porque lo necesitábamos.
El arte era una forma de recordarnos que todavía había luz.
Que todavía valía la pena sentir.
Que todavía había esperanza.
El arte nos acompañaba cuando todo dolía.
Nos abrazaba cuando no entendíamos el mundo.
Nos hacía humanos cuando todo nos empujaba a ser otra cosa.
Pero también creamos lo que puede destruirnos.
Y no hablo de tanques ni de pistolas.
Hablo de algo más silencioso.
Más cómodo.
Más peligroso.
La tecnología.
La inteligencia artificial.
Las máquinas pueden imitarnos.
Pueden copiarnos.
Pero no pueden sentir.
Y mientras ellas avanzan… nosotros retrocedemos.
Pensamos menos.
Creamos menos.
Sentimos menos.
Cada vez dependemos más de algo que no ama, no sufre y no sueña.
Y poco a poco, sin darnos cuenta, vamos perdiendo lo que nos hacía únicos.
Nos estamos volviendo insensibles.
Vemos dolor en una pantalla… y seguimos pasando.
Vemos violencia… y la normalizamos.
Vemos belleza… y ya no nos detiene.
Nietzsche dijo: “Dios ha muerto y nosotros lo hemos matado”,
hoy me atrevo a decir algo igual de triste:
El arte ha muerto.
Y nosotros lo hemos matado.
Lo matamos cuando dejamos de crear.
Cuando dejamos de emocionarnos.
Cuando elegimos la comodidad de Chat gpt antes que la sensibilidad de un corazón romántico.
Cuando miramos hacia otro lado, cuando el problema está ante nuestros ojos.
Porque el verdadero peligro no es que las máquinas piensen como humanos.
El verdadero peligro es que los humanos empecemos a sentir como las máquinas.
La paz no empieza en acuerdos entre países.
Empieza en nuestros corazones, cuando volvemos a sentir, cuando creamos amor.
Discurso Día de la paz, creado por Alex Moreno y Hugo Ferreira.
Buenos días a todas y todos:
Hablar de valores es hablar de lo que nos sostiene como personas y como sociedad. Entre tantos principios importantes, hoy queremos detenernos en tres que tienen el poder de transformar el mundo: la paz, el voluntariado y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La paz no es solo la ausencia de guerra. Es respeto, es diálogo, es aprender a convivir con quienes piensan distinto. La paz comienza en gestos pequeños: en la forma en que tratamos a nuestra familia, a nuestros compañeros de clase o de trabajo, a quien encontramos en la calle. Un mundo pacífico se construye cuando dejamos de levantar muros y empezamos a tender puentes.
Pero la paz necesita manos que la hagan realidad. Ahí aparece el voluntariado. Ser voluntario es ofrecer tiempo, talento y corazón sin esperar nada a cambio. Es comprender que los problemas de otros también son nuestros. Quien hace voluntariado descubre algo maravilloso: al ayudar, uno también se transforma. Crece la empatía, se fortalece la solidaridad y nace la esperanza de que un futuro mejor es posible.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, propuestos por las Naciones Unidas, nos recuerdan que ese futuro mejor tiene metas concretas: acabar con la pobreza, proteger el planeta, garantizar educación de calidad, igualdad, salud y oportunidades para todos. No son sueños lejanos; son compromisos que empiezan en nuestras decisiones diarias: cuidar el agua, no discriminar, apoyar causas justas, consumir de manera responsable.
Cada uno de nosotros tiene un papel en esta historia. No importa la edad ni el lugar de donde vengamos. Un estudiante que defiende a un compañero, una vecina que organiza una colecta, un joven que participa en proyectos sociales… todos están sembrando paz y construyendo los ODS.
Imaginemos por un momento qué pasaría si más personas eligieran estos valores como guía. Tendríamos comunidades más unidas, ciudades más humanas y un planeta más sano. Ese es el mundo que merecemos y que podemos construir.
Los invito a que no veamos estos temas como palabras bonitas, sino como una invitación a la acción. Que la paz empiece en nuestro lenguaje, que el voluntariado empiece en nuestras manos y que los ODS empiecen en nuestras decisiones.
Porque, al final, los valores solo cobran vida cuando se convierten en hechos.
Muchas gracias.
Discurso sobre la paz realizado por Jonatan Gallego y Daniel Olivero.
Buenos días a todos,
Hoy queremos hablar sobre un tema muy importante para nuestra sociedad: la paz. Muchas veces pensamos que la paz es solo que no haya guerras, pero en realidad es mucho más que eso. La paz también significa respeto, tolerancia y saber convivir con los demás aunque pensemos diferente.
En nuestra vida diaria, la paz empieza con cosas pequeñas: no insultar, escuchar opiniones distintas, ayudar a quien lo necesita y resolver los problemas hablando en lugar de pelear. Si cada persona pone un poco de su parte, se puede crear un ambiente más tranquilo tanto en la escuela como en la comunidad.
Vivimos en un mundo donde existen muchos conflictos, pero eso no significa que la paz sea imposible. Al contrario, nos demuestra que debemos esforzarnos más por comprender a los demás y buscar soluciones justas. Los jóvenes tenemos un papel muy importante, porque somos el futuro y nuestras acciones pueden marcar la diferencia.
En conclusión, la paz no es solo un sueño lejano, es una meta que se construye todos los días con respeto, diálogo y empatía. Si aprendemos a tratarnos mejor entre nosotros, estaremos dando un gran paso para lograr un mundo más unido.
Muchas gracias.
Muchas gracias, de vuetra profesora Isabel López-Cepero.


