
De nuevo, nuestro periódico se hace eco de este evento literario, seña de identidad del Monroy.
En esta ocasión, hemos mantenido la intriga de los ganadores y ganadoras hasta el momento de la ceremonia de entrega de premios, celebrada hoy 23 de abril, Día del Libro, en el Salón de Actos del Centro.
Recogemos en esta entrada, la organización del acto y las palabras que allí se pronunciaron:
Buenos días:
Os doy la bienvenida a la Ceremonia de entrega de Premios de la trigésimo primera edición del Certamen de narración breve Medina de Haro.
Soy Isabel López-Cepero, jefa del Departamento de Lengua castellana y Literatura del Instituto Cristóbal de Monroy, que organiza este evento de la palabra escrita, en el Día Mundial del Libro.
Don Antonio Medina de Haro, mi maestro imperecedero, profesor y creador, ha vuelto a reunirnos a través de su legado en forma de jóvenes escritoras y escritores.
En esta convocatoria, hemos recibido relatos de temáticas profundas y comprometidas, como el acoso, la violencia vicaria o de género, la soledad, la salud mental o la propia creación literaria, junto a las aventuras medievales y mágicas o los temas universales como el amor. Hemos disfrutado de narraciones con técnicas sencillas o más elaboradas, que muestran la experimentación formal propia de los creadores en sus inicios.
En breve, parte de nuestro jurado intervendrá para contarnos sobre ellos y los ganadores de la presente edición nos leerán algunos fragmentos significativos de sus relatos, si lo desean.
Antes, me gustaría explicaros cuanto reconocemos y mimamos a quienes contribuyen a mantener vivo nuestro certamen: todos los participantes recibirán un certificado acreditativo y una chapa alusiva; a los finalistas se les entregará un diploma, un ejemplar en papel de nuestro periódico digital que recopila las publicaciones más relevantes del curso pasado y un marcapáginas conmemorativo; por su parte, los ganadores son premiados con el vale-cheque, un diploma, un ejemplar de la Antología de relatos que publicamos el curso pasado para conmemorar los 30 años de este certamen, un cuaderno de escritura realizado por la Asociación Planeta Propio de personas con diversidad funcional, marcapáginas y chapa.
Y, por último, quiero dejar constancia de la gran labor del Equipo de la Biblioteca, que ha decorado la antesala que nos da acceso al Salón de Actos en el que nos encontramos, con elementos de la biografía y obras de la autora Agatha Christie, para conmemorar los 50 años de su fallecimiento. Ahí, se encuentra además, el Mercadillo de intercambio de libros, que organiza el Departamento de Lengua castellana y Literatura, con motivo de esta semana libresca.
Muchas gracias.
A continuación, toma la palabra a nuestra directora, doña María Quirós, que pone en valor este Certamen.
El jurado, al que agradecemos encarecidamente su gran labor ha estado formado por Don Alejandro Hornillo (del Departamento de Lengua castellana y Literatura) , Doña Lola López (del Dpto. de Comercio y Marketing), Don Pablo Romero (del Dpto. de Geografía e Historia), Don Manuel Salido López y Doña María Sánchez (ambos del Dpto. de Lengua y Literatura).
En primer lugar, escuchamos a don Pablo Romero Gabella. Incluimos las notas que amablemente nos ha compartido, las cuasles utilizó para trasmitir sus palabras, como un gran orador:
Es una gran satisfacción ser durante una década miembro del jurado de estos premios, ya que además me ha servido para conocer más y mejor a mis alumnos y además aplacar mi bibliopepsia (o necesidad compulsiva de leer).
La escritura sana, cura y nos libera y por esto es importante. A los padres cuyos hijos e hijas escriban les pido que les lean, los conocerán mejor.
A través de los títulos de los relatos ganadores pude sacar una conclusión que es la siguiente: El valor de la verdad encubre sombras marrones, franjas azules de tristeza, pero hay que saber mirar, saber cuidar, porque las palabras que escribimos son pulsos de luz que nos la vida.
Por último citaré un extracto de una de las cartas del poeta Rainer María Rilke que dedicó a un joven poeta que le pedía consejo:
“Nadie puede aconsejarle ni ayudarle, nadie. Hay sólo un único medio. Entre en usted. Examine ese fundamento que usted llama escribir; ponga a prueba si extiende sus raíces hasta el lugar más profundo de su corazón; reconozca que si se moriría usted se le privara de escribir (…) Use las cosas de su ambiente, las imágenes de sus sueños y los objetos del recuerdo. Si su vida cotidiana le parece pobre, no se queje de ella, quéjese de usted mismo (…) pues para los creadores no hay pobreza ni lugar pobre e indiferente”.
Llega el momento de la entrega de premios, que reciben de manos de dos de los hijos de Don Antonio Medina, Miguel y Juan David y su nieto Miguel, antigua alumno de nuestro Instituto.

PREMIADAS Y PREMIADO:
| MODALIDAD A | PRIMER PREMIO | Ariadna García Pedregal, El valor de la verdad, 1º ESO-C, IES. Monroy. |
| SEGUNDO PREMIO | Ángela Zambrana Pozo, El circo de las sombras. 2º ESO, IES ALBERO | |
| MODALIDAD B | PRIMER PREMIO | Elena Roldán Rodríguez, La enana marrón. 3º ESO-D. IES. Monroy |
| SEGUNDO PREMIO | Claudia Sánchez Dotor, La franja azul. 4ºESO-D, IES. Monroy | |
| MODALIDAD C | PRIMER PREMIO | Aitor Sillero Coca, Cuando nadie mira a los que cuidan. 2º Bach.-C. IES. Monroy |
| SEGUNDO PREMIO | Naima Mateo Tomillo, Entre dos pulsos. 2º Bach.-C. IES. Monroy. | |
| MODALIDAD D | PRIMER PREMIO | Mª Mar Trujillo González, La luz que nunca se apagó, 2º Bach-B semi |
| SEGUNDO PREMIO | Sandra Balbuena González, En otra vida. 2º Bach-B semi |
Reproducimos a continuación algunas de las intervenciones de estos flamantes ganadores:
Ariadna García Pedregal: «El valor de la verdad».
¡Buenos días!
En primer lugar quisiera dar las gracias por el premio recibido ya que me ha hecho mucha ilusión.
Como alumna de 1º de la E.S.O, es la primera vez que participo en este concurso, pero debido a mi gusto por la lectura ya lo he hecho en otros diferentes. Me gusta inventar historias, imaginármelas y ponerme en el papel de los personajes.
En este cuento, que he titulado:”EL VALOR DE LA VERDAD”, el tema principal es la Empatía, sobre todo, hacia las personas con minusvalía. Pienso que a veces no nos damos cuenta de sus necesidades y en mi historia he querido contar que estas personas deben ser apoyadas y respetadas y no envidiadas por recibir ayudas que realmente necesitan.
Hoy, día del libro, quiero animar a todos a leer más, porque gracias a la lectura podemos viajar a mundos increíbles sin movernos de casa.
¡FELIZ DÍA DEL LIBRO!
Ángela Zambrana Pozo: «El circo de las sombras».
«Yo simplemente quiero agradecer a todas las personas que han hecho posible que este certamen se lleve a cabo y, que así, haya podido cumplir al fin algo que deseaba y que me hacía muchísima ilusión. Siempre me preguntan lo mismo, que por qué escribo. Probablemente todos estemos aquí por motivos parecidos. Queremos enseñar, dar a conocer historias, pensamientos, vidas… cosas que solo se pueden contar escribiendo. Y es que nunca deberíamos dejar de escribir y, por supuesto, de leer.
En instantes como ahora, puedo afirmar que mi mayor deseo es, en el futuro, tener lectores que ansíen leer mis historias casi tanto como lo que disfruto yo redactándolas.
Podría decir que llevo toda la vida escribiendo, pero nunca me había atrevido a enviar algo a un concurso, y mucho menos a un certamen tan grande como es el Medina de Haro. Así que haber quedado en segundo lugar es el primer paso que doy para que Alcalá nos conozca, a mí y a mis historias, un poco más.
Espero veros pronto, y ojalá esto solo sea el principio de una historia llena de libros.
Muchísimas gracias a todos.
Elena Roldán Rodríguez: «La enana marrón».
«Quiero agradecer a todas esas personas que sienten que no caben en ninguna órbita, porque hasta las estrellas más lejanas brillan con su propia luz».
Claudia Sánchez Dotor: «La franja azul».
«Primero que nada me gustaría agradecer a toda mi familia por siempre apoyarme, leer mis relatos, estar presentes aquí hoy etc…
Me gustaría contar el por qué escribí este relato. Bueno, en principio no iba a presentarme este año al certamen. Principalmente la razón era porque no tenía inspiración, no tenía ideas y no creía que nada fuese lo suficientemente bueno.
Pero luego, leí un fragmento de un poema de la poetisa Alejandra Pizarnik y se me quedó grabado en la mente. No solo por lo hermoso que era, o por lo romántico y dulce que fuese, simplemente se me quedó grabado.
Mientras daba vueltas en mi cama esperando a que el sueño se apoderase de mi, a 5 dias de la fecha final de entrega del relato, se me ocurrió la idea para el relato a base de este poema, y aquí estoy.
Así que me gustaría leer un trocito del poema que me inspiró a escribir:
Mas, como no es así, ella los odia con un gran terror . Porque ¿quién me escuchará si le digo: «Te odio, te necesito, ven a vivir conmigo, hagamos juntos el odio, el amor, lo que tú quieras pero juntos»? Un castillo rodeado de fosas, una casa sin ventanas ni puertas. Adentro, amor mío, siempre entre muros mudos y sin sonido y sin palabras y sin comunicación alguna con lo que yace o camina bajo el viento asesino de esta noche. Tendremos instrumentos de tortura. Tendremos todos los libros de poesía que existen en el mundo. Toda la música. Todos los alcoholes que arden en los ojos y corroen el odio. Nos embriagaremos hasta oscilar como seres de una materia fosforescente, y diremos tantos poemas que nuestras lenguas se incendiarán como rosas. Sin ventanas, amor mío, sin puertas, sólo una casa, un palacio, una bohardilla lúgubremente sorda y ciega y amparadora. Y si viene el sol, si descubro huellas de claridad en el suelo, tú me dejarás llorar sobre ti, y me ayudarás con palabras que atraigan al olvido y a la noche desesperada de siempre. En verdad no te odio, te amo y te llamo. Te llamo y no vienes. Ahora te odio. Y tendremos lejos los relojes y no nombraremos al tiempo. Y haré poemas que iluminarán todos los silencios. De esta manera no habrá muerte ni soles sino sangre, alcohol, palabras extrañas. Pero tú no vienes, no vendrás, y yo sé que no vendrás. Si supieras que no puedes no venir. Aunque no estás aquí, comienzo a beber, a aullar los poemas más bellos, a reír y a llorar en la noche de tu ausencia, hasta que me arrojo sobre tu pobre representación y lloro hasta que nadie me consuela. «
Aitor sillero Coca: «Cuando nadie mira a los que cuidan»
—Mientras me queden brazos, seguiré espantando el frío, el hambre, el miedo. Y si un día no me despierto, si una mañana no me levanto a contar los cuerpos porque tus brazos me llevaron, espero que alguien abrace a los demás por mí.
Y la Muerte, frente a él, le responde:
—A ti no te busco por olvido ni por castigo. Te miro de lejos, como se mira a los árboles que dan sombra sin pedir nada. Eres un niño que no sabes escribir… pero sí cuidar. Y eso, Bau, es lo único que yo no sé llevarme de este mundo.
Cuando nadie mira a los que cuidan, ahí es donde empieza todo. Ahí, ese lugar invisible donde existe la ausencia: la infancia que no fue, la que se perdió antes incluso de poder empezar. Es un intento de entender que hay quienes maduran demasiado pronto, quienes cuidan sin haber sido cuidados, quienes aprenden a sobrevivir antes que a soñar. Y que, aun así, siguen guardando algo profundamente humano: la capacidad de proteger a otros.
Las diversas formas de cuidar también habitan en lo cotidiano, y la mía ha ido tomando forma en este instituto. Qué bella es la profesión, a la que quiero dedicarme, profesor de Lengua Castellana, porque enseñar también es cuidar: a través de las palabras, del conocimiento y de la escucha. Gracias a personas de este centro como Elena, Miguel Ángel, Isabel o Pablo Romero, entre otros, que van más allá de cualquier materia, he entendido que educar es acompañar. Este es mi último año aquí, pero espero volver para seguir aprendiendo desde otra perspectiva, con la intención de convertirme, algún día, en alguien que también cuide a través de la enseñanza.
Naima Mateo Morillo: «Entre dos pulsos».
Buenos días.
Quería dar las gracias por este segundo premio. De verdad. Porque más allá del resultado, para mí significa que algo que sentía —y que a veces cuesta tanto poner en palabras— ha conseguido llegar a otros.
Este texto nace de un lugar muy concreto, pero también muy compartido. Lo he escrito con la intención de visibilizar el trastorno bipolar, una realidad que muchas veces se simplifica o se malinterpreta, y que sin embargo está llena de matices, de silencios y de lucha interna.
Porque no siempre es extremo. A veces es justo eso: un punto intermedio, difícil de explicar, pero muy real.
Por eso quiero compartir este fragmento:
“Entre dos pulsos”. Ahí es donde vivo.
Ni perdido, ni solo.
Ni muy alto ni muy bajo.
Ni triste ni contento.
Simplemente intento aprender a quedarme.
Gracias por escuchar, por leer y por darle espacio a aquello que a veces no se ve.
Tras las intervenciones de los premiados, toma la palabra don Manuel Salido López, otro miembro del jurado:.
«Escribir convierte la vida en sueño, y el sueño en vida. Traducir las imágenes y las ideas que tenemos en palabras rompe las barreras del tiempo y el espacio y te permite viajar. Y, como bien decía Camus, una escritura desprovista de moral es inhumana; y eso es lo que yo he descubierto, y he soñado, y he ido desmadejando en los relatos que he tenido la inmensa fortuna de leer a lo largo de la presente edición. Con ellos he redescubierto lo importante que es el amor entre hermanos en las bambalinas de un circo de las sombras, lo fundamental que es el respeto, la defensa y el apoyo a las personas discapacitadas como valor de la verdad, la generosidad como acto -metafóricamente heroico hoy en día-, y la concienciación sobre uno de esos males que nos oprime, la soledad, proyectada en una enana marrón. He conseguido salir de algunas de mis prisiones inconfesables de la mano de la protagonista de la franja azul, y me he sentido libre, más libre. Me he desdoblado y he luchado entre dos pulsos y me he concienciado algo más, mucho más -diría- de cada una de esas batallas que nos ofrece el día a día como individuo; y he explorado los abismos de lo humano cuando nadie miraba a los que cuidan…
No es fácil escribir historias. Al volverse palabras, los proyectos se marchitan y las ideas a menudo desfallecen. Pero en estos relatos he podido comprobar que, aun en las peores circunstancias, hay esperanzas, y que vale la pena vivir, y escribir. Es un sentimiento que, como hace la protagonista de una de nuestras historias, merece ser tatuado. Porque la literatura, los libros, las palabras, son esa luz que nunca se apaga. Y escribir es protestar contra las insuficiencias de la vida, una vida, la de cada una, que se merece ser contada, y llorada, y reconocida.
Gracias por inventar ficciones que se hicieron realidades al leerlas. Gracias por eclipsar las fronteras que erigen entre los hombres de buena voluntad la ignorancia, las ideologías, las religiones, los idiomas, la estupidez. Enfrentándoos valientemente -como habéis hecho- a vuestros relatos, habéis defendido nuestro derecho a soñar y a hacer sueño nuestra realidad».
Se cierra el acto, con la cita de don Antonio Medina de Haro, emblema de nuestro Certamen:
“Tú tienes la voz y la palabra sobre tus emociones, tu tiempo y tus temblores…”
Para finalizar, el alumno de 2º de Bachillerato, Aitor Sillero, ganador incondicional de este Certamen hace entrega de un ramo de flores a doña Micaela, viuda de Don Antonio, en nombre del que fue y siempre será su Instituto.
Muchísimas gracias a todos los asistentes: alumnado, profesorado y familias.
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Próximamente, se publicarán los textos ganadores, para disfrute del lector.
Isabel López-Cepero Salud,
Jefa del Departamento de Lengua castellana y Literatura.


