Durante este segundo trimestre, un grupo de 14 alumnos de Francés de 1º Bachillerato ha participado, en el marco de un programa Erasmus+ KA122, en un intercambio con alumnos del Lycée Bréquigny, situado en Rennes (Francia).
A principios de febrero de 2026, acogimos en nuestras casas y en nuestros corazones, durante una semana, al alumnado y profesorado franceses. La meteorología fue implacable aquellos días, pero, a pesar de la lluvia, de los rayos y truenos, de las inundaciones, incluso de la paralización de la vida escolar durante una jornada debido a las inclemencias del tiempo, el alumnado francés y español pudo disfrutar de unos días de convivencia en el instituto y con las familias. Cuando el tiempo lo permitió, el alumnado francés visitó diversos lugares de nuestro rico patrimonio histórico y cultural (Alcalá, Sevilla, Córdoba,…) y se llevó de vuelta a casa el recuerdo de la calurosa acogida de las familias de nuestro alumnado junto con algún que otro producto de nuestra gastronomía local y, sobre todo, con el deseo del reencuentro al mes siguiente.
Y así fue. Entre el 8 y el 14 de marzo de 2026, el alumnado del IES Cristóbal de Monroy ha ido a Rennes para vivir la experiencia, durante una semana, de la inmersión lingüística y cultural. El alumnado español ha conocido cómo funciona un instituto francés (cabe destacar que el Lycée Bréquigny es el segundo instituto más grande de Francia), cómo son sus instalaciones y su sistema educativo y ha visitado también lugares emblemáticos del patrimonio regional. El alumnado tenía, además, como línea de trabajo, observar, describir y valorar cómo se plantea la protección del medioambiente en el ámbito educativo, en el contexto urbano y en el medio natural.
Pero, por encima de todo, lo más importante es que el alumnado se lleva en su bagaje personal la experiencia de haber vivido en primera persona el día a día en la vida de una familia francesa, aspecto éste que es, quizás, el más interesante de un intercambio escolar. Viajar a otro país es siempre interesante, abre mentes y amplía horizontes; convivir en familia es, sin duda, todavía más enriquecedor. Por lo tanto, termino esta reseña dando las gracias a todas las personas e instituciones que han hecho posible este intercambio y confiando en que la amistad que se ha entablado este año entre el Bréquigny y el Monroy siga dando frutos en cursos venideros.

Auxiliadora García Gandul – Profesora de Francés.



