«¿Qué es una biblioteca si no es una forma de sentir? El entusiasmo del primer día, el optimismo y la esperanza del aprendizaje, la tranquilidad del espacio, la felicidad e ilusión de despertar la imaginación, la creación de amistades… A una biblioteca se la quiere, mientras ella se deja querer», Julián Marquina. Al leer esta cita, se nos van ocurriendo otras descripciones de un espacio imprescindible en nuestro entorno educativo y vivencial: un lugar de encuentro atemporal, un espacio entrañable, un acumulador de palabras, un abrazo de cultura, un habitáculo protector, una zona de confort, la sede del conocimiento, el locus amoenus. Todas estas interesantes actividades se pueden realizar en…



